Acudir a una escuela de coaching para formarse en esta profesión es la decisión más sabia que una persona puede tomar, y es que el coaching está adquiriendo una gran importancia en la gran mayoría de los ámbitos de la vida diaria, desde  la vida personal hasta la vida profesional.  Cada vez se escucha hablar mucho más del coaching, y lamentablemente algunas personas creen  que se trata de una moda pasajera, pero nada más lejos de la realidad.

Escuela de coaching

El coaching ha llegado para quedarse, y es que hay que señalar que la figura del coach se ha vuelto indispensable e insustituible.  En la sociedad actual, cada vez más personas se dan cuenta de que sus vidas necesitan un cambio, ya sea en el ámbito personal, empresarial o profesional. Muchas personas son las que perciben que un cambio en sus vidas es necesario, y es frecuente que estas mismas personas se comiencen a hacer preguntas del tipo: ¿Cuáles son mis verdaderos deseos? ¿Cuáles son las metas que deseo conseguir? ¿Qué es lo más importante para mí? ¿Mis sueños se están haciendo realidad?

Lamentablemente, la respuesta de la gran mayoría de la sociedad a estas preguntas no es ni mucho menos positiva o alentadora.  El coaching apareció con la intención de dar respuesta positiva a todas estas preguntas, y es que el objetivo del coach es conseguir que las personas se pongan en marcha para conseguir sus sueños y hacerlos realidad. Es evidente que el coaching no es milagroso, de modo que la dedicación, el esfuerzo, el trabajo y la ilusión se tornan indispensables para conseguir alcanzar los objetivos propuestos.

El coaching es necesario ya que se centra en las posibilidades y potencialidades del futuro, descartando todos aquellos errores cometidos en el pasado. Y es que en esencia, todas las personas que llegan buscando la ayuda del coaching poseen una fuerte discrepancia entre lo que son y lo que verdaderamente les gustaría ser.