Las arrugas son uno de los problemas estéticos que más padecen las mujeres con el transcurso de la edad, por ello cada vez son más las personas que deciden terminar con los años que han dejado huella en su rostro y deciden poner fin a esta situación. Cada vez son más las mujeres que deciden deshacerse de las arrugas que surgen en frente, ojos (las conocidas patas de gallo) y contorno de la boca.

Las arrugas son uno de los reflejos más claros de la edad de una persona, así como de los muchos efectos ambientales y hábitos de vida que han influido negativamente en la piel de la persona. Llegada determinada edad, las mujeres comienzan a probar todo tipo de remedios cosméticos antiarrugas para reducir o retrasar su aparición, pero por norma general, la mayor parte de los productos cosméticos que hay en el mercado no logran los efectos deseados o bien no consiguen ningún tipo de resultado.

Si queremos poner fin a las arrugas de nuestro rostro el mejor remedio es el lifting facial, una eficaz intervención que lograr eliminar las arrugas que aparecen en frente, contorno de ojos y de labios, quitando muchos de años de encima a la persona que se ha sometido a dicho tratamiento.  Aunque evidentemente el lifting facial no es milagroso y logra parar el paso del tiempo sobre nuestro rostro, sí que es capaz de darnos una apariencia mucho más joven, proporcionando una piel más tersa y lisa, y disminuir considerablemente las arrugas.

Es habitual que este tipo de tratamiento estético sea realizado por mujeres de entre cuarenta y cincuenta y cinco años de edad, logrando quitarse hasta diez años de encima. Los mejores resultados de este tratamiento se consiguen en pieles que aún no han perdido toda la elasticidad y aún poseen unas fuertes estructuras óseas. Las molestias que se podrán sentir después de la intervención no son significativas, aunque es frecuente que aparezca entumecimiento que desaparecerá días después.